COLOMBIA: UN NUEVO CAMINO DE COOPERACIÓN JUNTO A LA FUNDACIÓN SUYUSAMA

La Fundación Dr. Manuel Madrazo ha concluido recientemente una misión en Colombia, centrada en el departamento de Nariño, donde hemos iniciado una alianza estratégica con la Fundación Suyusama, entidad jesuita con una amplia implantación en la región y una red sólida de trabajo con comunidades, instituciones y organizaciones locales.

Esta misión marca el inicio de un camino ilusionante en un país herido por décadas de violencia, donde la cooperación internacional tiene hoy más que nunca un papel clave: acompañar procesos comunitarios que siembren esperanza, fortalezcan la justicia social y contribuyan a la construcción de paz.

Aprendizajes desde el territorio

En Nariño, descubrimos que la cooperación no se entiende desde los despachos, sino enraizada en la vida cotidiana de las comunidades.

  • En la Laguna de La Cocha, santuario sagrado del pueblo Quillasinga, conocimos a Doña Berta, que pasó de la extracción de carbón a liderar un emprendimiento de turismo sostenible y un colectivo juvenil que protege el ecosistema altoandino.
  • En Consacá, la fuerza de Doña Silvia, de la Asociación Agroecológica Flor de Monte, nos emocionó y nos dio un auténtico chute de energía. Su historia de resiliencia y lucha campesina nos inspira a creer que es posible levantar alternativas de vida digna allí donde las condiciones parecen más adversas.
  • En la vereda Buenavista, Patricia y su familia nos mostraron cómo la agroecología y el trabajo comunitario pueden transformar la vida campesina y asegurar el agua para todas las familias a través de un reservorio construido en minga.
  • En Gualmatán, Doña Paola y Darío, con la Asociación Agroambiental Corazón de María, nos enseñaron cómo la reforestación y la recuperación de nacederos pueden devolver vida a los ríos y biodiversidad al territorio.

Estas historias, junto con muchas otras, nos recuerdan que la verdadera transformación se gesta en las manos de las mujeres rurales, en la fuerza del trabajo colectivo y en el arraigo a la Casa Común.

Estas cuatro mujeres —Silvia, Patricia, Paola y Berta— encarnan la esencia de la transformación social en Nariño. Desde sus huertas, asociaciones y emprendimientos, nos muestran que la esperanza no es un concepto abstracto, sino una semilla que se siembra y se cuida con trabajo, dignidad y amor por la tierra. Ellas son reflejo de miles de mujeres rurales que, en medio de contextos complejos y adversos, se convierten en protagonistas del cambio, sosteniendo con sus manos la vida de sus comunidades y abriendo caminos de futuro para las generaciones que vienen detrás.

Tejiendo alianzas

La misión también nos permitió fortalecer lazos institucionales y, sobre todo, confirmar la enorme valía del equipo técnico y directivo de la Fundación Suyusama. Con una mezcla admirable de cercanía y profesionalidad, nos ofrecieron una agenda intensa y enriquecedora que nos permitió conocer realidades diversas, proyectos transformadores y testimonios de vida que inspiran. Gracias a su acompañamiento constante, pudimos comprobar de primera mano tanto la magnitud de los retos como la fuerza de las respuestas comunitarias. Más que un socio estratégico, hemos encontrado en Suyusama un aliado vital y un verdadero compañero de camino.

Junto a este equipo, profundizamos en los seis grandes ejes estratégicos que orientan su labor en Nariño y Cauca:

🌱 Agroecología

💧 Agua y biodiversidad

🌀 Identidad cultural

🌍 Gestión territorial

♀️ Equidad de género

🏛️ Fortalecimiento institucional.

Dialogamos con líderes y representantes de entidades como CORPONARIÑO, Parques Nacionales de Colombia, Universidad Mariana, Diócesis de Ipiales, Alcaldía de Pasto, Universidad CESMAG y la Gobernación de Nariño, entre otras. En cada encuentro se reafirmó la voluntad de trabajar juntos desde la diversidad y el respeto, poniendo en el centro a las comunidades.

La agenda se cerró en Bogotá, con una reunión de alto valor con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) en Colombia. Allí presentamos el trabajo de la Fundación Madrazo y las propuestas conjuntas con Suyusama, en un diálogo franco sobre los retos del presente y los horizontes de futuro de la cooperación en el país.

Un compromiso con la paz y la justicia social

Colombia es un país que sigue sanando las heridas de un pasado marcado por la violencia, el desplazamiento y la desigualdad. Pero también es un país vibrante, rico en cultura, biodiversidad y fuerza comunitaria.

Desde la Fundación Dr. Manuel Madrazo asumimos el compromiso de caminar de la mano con las comunidades nariñenses, apoyando proyectos que refuercen la sostenibilidad, la equidad y la paz territorial.

No llegamos a imponer soluciones, sino a escuchar, acompañar y tejer vínculos. Porque la cooperación no construye solo proyectos: construye relaciones humanas, fortalece la esperanza y abre caminos de reconciliación.

Mirando al futuro

Esta alianza con la Fundación Suyusama abre la puerta a un nuevo ciclo de proyectos y aprendizajes compartidos en Colombia, que se suman a la presencia consolidada de la Fundación Madrazo en Guatemala, El Salvador y Bolivia.

Nos volvemos de esta misión con la certeza de que la cooperación internacional no es solo una herramienta técnica, sino una forma de vida y de compromiso ético: estar del lado de quienes resisten, de quienes sueñan, de quienes siembran futuro.

Seguimos aprendiendo. Seguimos creyendo…

#SIÉNTETEMADRAZO